¿Qué es la hiperqueratosis?

La hiperqueratosis en perros y gatos es un trastorno cutáneo en el que se produce un engrosamiento excesivo de la capa externa de la piel, conocida como queratina. Esto puede ocurrir en diferentes partes del cuerpo, como las almohadillas de las patas, la nariz, los codos, las orejas o los labios.

La hiperqueratosis puede tener varias causas en perros y gatos. En algunos casos, puede ser genética y estar presente desde el nacimiento. También puede estar asociada con trastornos autoinmunes, deficiencias nutricionales, infecciones, alergias, exposición a sustancias irritantes o incluso el envejecimiento.

Los síntomas de la hiperqueratosis en perros y gatos suelen incluir un engrosamiento y endurecimiento de la piel, formación de costras o escamas, sequedad, grietas, y en algunos casos, puede haber dolor o malestar. Estos síntomas pueden afectar la movilidad y el bienestar general del animal.

El tratamiento de la hiperqueratosis en perros y gatos depende de la causa subyacente y de las áreas afectadas. Puede incluir medidas como baños regulares con champús o soluciones suaves para limpiar y ablandar la piel. También se pueden recomendar cremas o ungüentos hidratantes para aplicar sobre las áreas afectadas.

Es importante consultar con un veterinario para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado. El veterinario puede realizar pruebas adicionales, como raspados cutáneos o análisis de sangre, para descartar otras enfermedades y determinar la causa específica de la hiperqueratosis.

En algunos casos, se pueden requerir tratamientos adicionales, como suplementos nutricionales para corregir deficiencias, medicamentos para tratar infecciones o enfermedades autoinmunes subyacentes, o incluso cirugía en casos graves.

¿Cómo saber si tu perro o gato tiene hiperqueratosis?

Los síntomas de la hiperqueratosis en perros y gatos pueden variar según las áreas afectadas, pero aquí te mencionaré algunos signos comunes a tener en cuenta:

  1. Engrosamiento de la piel: Puedes notar que hay un aumento en el grosor de la capa externa de la piel en ciertas áreas, como las almohadillas de las patas, la nariz, los labios, los codos o los bordes de los oídos.
  2. Sequedad y rugosidad: La piel afectada por la hiperqueratosis puede volverse áspera, seca y tener una apariencia rugosa.
  3. Formación de costras o escamas: Pueden desarrollarse costras o escamas en las áreas afectadas, lo que puede provocar una sensación de incomodidad o picazón en tu mascota.
  4. Grietas y fisuras: Las áreas afectadas pueden presentar fisuras o grietas en la piel, especialmente en las almohadillas de las patas y la nariz.
  5. Dolor o malestar: En casos más graves, tu perro o gato puede mostrar signos de dolor, cojera o dificultad para moverse debido al engrosamiento y la sequedad de la piel.

¿A qué partes del cuerpo puede afectar la hiperqueratosis en perros y gatos?

La hiperqueratosis puede afectar diversas partes del cuerpo en perros y gatos. Las áreas más comúnmente afectadas incluyen:

  1. Almohadillas de las patas: Las almohadillas pueden volverse ásperas, secas, agrietadas o presentar un engrosamiento excesivo de la capa externa de la piel. Si quieres saber más tenemos un artículo con vídeo dedicado a la Hiperqueratosis plantar
  2. Nariz: La nariz puede volverse seca, agrietada y tener una apariencia rugosa.
  3. Labios: Los labios pueden presentar una acumulación excesiva de piel queratinizada, lo que puede causar sequedad y fisuras.
  4. Oídos: En algunos casos, la hiperqueratosis puede afectar los bordes externos de los oídos, causando un engrosamiento y acumulación de piel.
  5. Codos: Los codos pueden desarrollar una capa gruesa y áspera de piel debido a la hiperqueratosis.

Tratamientos naturales para la hiperqueratosis

  1. Baños de remojo: Realizar baños de remojo tibios con agua y avena coloidal puede ayudar a hidratar la piel y suavizar las áreas afectadas. La avena coloidal se puede encontrar en tiendas especializadas o se puede preparar en casa moliendo finamente copos de avena y añadiéndolos al agua del baño.
  2. Aceites naturales: Aplicar aceites naturales, como el aceite de coco o el aceite de jojoba, sobre las áreas afectadas puede ayudar a hidratar la piel y reducir la sequedad. Asegúrate de elegir aceites de alta calidad y aplicarlos con suavidad.
  3. Bálsamos o ungüentos naturales: Existen productos naturales, como bálsamos o ungüentos a base de ingredientes como la manteca de karité, la cera de abejas o el aceite de rosa mosqueta, que pueden proporcionar hidratación y alivio a la piel afectada.
  4. Suplementos nutricionales: Algunos suplementos nutricionales, como el aceite de pescado rico en ácidos grasos omega-3, pueden ayudar a mejorar la salud de la piel y reducir la sequedad.